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Halloween es la única noche del año en la que la comida debe tener un aspecto inquietante, lo que la convierte en la fiesta más fácil para cocinar en verde. La moringa tiñe un batido exactamente del color del agua de una ciénaga y da a las bolitas energéticas sin horno un aire musgoso, de jardín de bruja. Y, a diferencia del colorante, es una hoja. Aquí van dos recetas realmente divertidas de preparar con niños y realmente buenas de comer.
¿Por qué moringa?
La moringa es la hoja seca de Moringa oleifera, un árbol de crecimiento rápido originario del subcontinente indio. Es un ingrediente denso: los nueve aminoácidos esenciales, vitaminas A, C, E y del grupo B, y calcio, hierro, potasio y magnesio, además de compuestos vegetales antioxidantes. Y resulta ser también un verde natural intensísimo, que es la razón por la que aparece en esta página.
Lo que conviene saber antes de cocinar con ella: la moringa es suave, pero no insípida. Es herbácea y ligeramente picante, cercana al matcha. Poca cantidad aporta color y una nota verde agradable; mucha sabe a césped. Las recetas de abajo están calibradas en consecuencia, y si has visto versiones en internet que piden un cuarto de taza de polvo de moringa, es un error que notarás de inmediato.
Batido siniestro de ciénaga
Para 1 vaso grande o 2 pequeños
Ingredientes:
- 1 plátano maduro (congelado, para que espese)
- 1 taza de espinacas
- 1 cucharadita de polvo de moringa
- 1 taza de bebida de almendra
- 1 cucharada de miel
- Opcional: ½ aguacate para una textura de "limo" más densa y cremosa
Elaboración:
- Bate primero la bebida de almendra con el polvo de moringa, para que el polvo no forme grumos contra la fruta congelada.
- Añade el plátano, las espinacas, la miel y el aguacate si lo usas. Bate hasta que quede completamente liso.
- Sirve en un vaso y decora.
Para hacerlo más terrorífico: antes de servir, deja caer un poco de puré de frutos rojos por el interior del vaso, para que se escurra como algo salido de un laboratorio. Corona con ojos comestibles, fideos con forma de araña o dos arándanos hundidos en un remolino de yogur. Para el efecto de "caldero burbujeante", sírvelo en una copa ancha con pajita y un par de frutos rojos congelados que suban a la superficie.
Bolitas verdes de miedo
Para unas 12 unidades
Ingredientes:
- 1 taza de copos de avena
- ½ taza de crema de almendras
- ¼ de taza de miel
- 1 cucharada de polvo de moringa
- ¼ de taza de pepitas de chocolate negro
- Una pizca de sal
Elaboración:
- En un bol, mezcla la avena, la crema de almendras, la miel, el polvo de moringa y la sal. Mezcla a fondo: la moringa tiene que quedar repartida de forma uniforme o encontrarás zonas amargas.
- Incorpora las pepitas de chocolate negro.
- Enfría la mezcla 20 minutos antes de bolear. La masa fría pega mucho menos y mantiene la forma.
- Forma bolas del tamaño de una nuez y colócalas sobre una bandeja con papel de horno.
- Refrigera al menos 30 minutos para que se asienten.
Conservación: aguantan una semana en un recipiente hermético en la nevera, o tres meses en el congelador.
Para hacerlas más terroríficas: hunde una sola pepita de chocolate en cada bola a modo de "verruga", o reboza algunas en coco rallado para darles aspecto de moho. Dos pepitas mini una al lado de la otra hacen unos ojos muy convincentes.
Si la mezcla no liga: añade crema de almendras de cucharadita en cucharadita. Si queda demasiado húmeda, añade avena. Las cremas de frutos secos varían muchísimo en fluidez, y por eso no hay proporción fija que funcione siempre.
Unas notas prácticas
- Primero, las alergias. Ambas recetas contienen frutos secos, y las bolitas llevan miel: no son adecuadas para menores de un año. Sustituye la crema de almendras por crema de pipas de girasol para una versión sin frutos secos.
- La moringa es sensible al calor. Ninguna de estas dos recetas se cocina, y en parte por eso funcionan tan bien: el color se mantiene vivo.
- Con los niños, empieza con poco. Media cucharadita en el batido basta para una primera vez; el verde ya resulta espectacular con esa dosis.
Como siempre, habla con tu profesional sanitario antes de hacer cambios importantes en tu alimentación, y comprueba posibles alergias o interacciones con los medicamentos que tomes.
Ahora ve a preparar algo verde. Feliz Halloween.
*Estas afirmaciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA). Este producto no está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad.